No vamos ha hablar de amor porque…

Esta no es una historia de amor; es una historia del querer. Querer encontrarse, querer ver más allá, querer abrir los ojos, querer estar, querer desear, querer estar con otra persona, querer traer al alguien a este mundo, querer educarla, querer amarla.

Por eso, cuando empecé a leer lo que la persona me había pasado, enseguida me di cuenta de lo que realmente significaba esa luz. Esa luz representa todo lo que ello son como personas y como familia. Va más allá de querer formar una familia.

Va de querer querer. Esa luz.

 

Cuando no.

Una historia que comienza de la peor forma posible y que se transforma -como en la historia del patito feo- en una bella historia llena de viajes y de largos caminos. No es una historia que cambie el mundo, es una historia que cambia su mundo y todos aquellos que de alguna forma los alcanza.

Nadie puede decir que no hay nada importante que hacer en esta vida porque nada viene dado. Querer querer es una forma de luz que alimenta el motor de nuestras vida.

Hacen que se muevan y se desplacen consiguiendo nuevas metas personales y laborales.

¿Que es lo que queremos?

Con La Luz de Emma, me he dado cuenta de lo que realmente significa querer traer una vida al mundo. Porque si no la conoces ¿qué es lo que quieres exactamente? Lo que quieres es querer.

Y una luz se enciende.