Personalidad.

Mi alumna S es una preadolescente en plena explosión de desarrollo de su personalidad. Tiene muy claras sus ideas y lo dice sin cortarse un pelo. Es muy segura de sí misma y sabe lo que quiere: descubrir cual es su verdadero talento y vivir de ello.

El día que nos conocimos, se mostraba como una chica tímida a la que le gustaba inventarse historias sobre el amor preadolescente y dibujar personajes basados en la vida real y en series de animación que sigue. Nada diferente a otras/os chicas/os -que no todos/as-.

Le propuse crear un álbum ilustrado o un cómic. Se decidió por este último. A los pocos días de empezar, escogió desarrollar una historia de amor. S mostró un grandísimo interés en el desarrollo del guión.

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La sinceridad.

Al terminar el guion, S me pidió que fuese sincera con ella y le dijese si tenía talento.

A lo que le respondí: -Has escrito un guion ¡Es un trabajo muy difícil y tu has conseguido completarlo! ¿Sabes el valor que tiene lo que acabas de hacer? Lo que has hecho es muy grande. Y lo has resuelto muy bien. Es muy pronto para decir si tienes talento o no. A tu edad, la perseverancia y la actitud son el camino para desarrollar el talento. Practicar para mejorar. Este guión de cómic no es el último, es el primero de muchos más que deberías escribir para mejorar y convertirte en una buena profesional.

A lo que ella me respondió: -eso es lo que yo quiero y por eso quería que fueses sincera conmigo, para poder mejorar- y con estas palabras, terminó nuestra sesión y nos despedimos hasta la próxima clase.

El talento.

Es común describir el talento como ‘esa capacidad innata con la que la gente nace siendo muy diestra para desarrollar ciertas actividades psicológicas o físicas’ pero… ¿es acaso eso el talento? Existen personas así pero… no es el caso más habitual. Lo habitual es encontrar aquello que te apasiona y dedicarle tiempo y horas practicando, experimentando, estudiando… si esa actividad te motiva para trabajar cada día en ella, has encontrado tu verdadero talento (o talentos, no tiene porqué ser uno solamente). En la página de wikipedia, lo describen muy bien en uno de los párrafos de su sección Otras Características y Clasificaciones:

El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá adquirir mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza e interiorizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.

Un viaje de toda una vida.

Pero, es un descubrimiento que haces en tu viaje por la vida y, puedes encontrarlo muy joven o ya de mayor. Sea como sea, el talento, requiere 100% dedicación y 0% excusas. Como todo en la vida, no basta con quererlo tienes que hacerlo. Por mucho que quieras algo en tu vida, proyectándolo únicamente no se hará realidad. El verdadero talento tienes que elaborarlo, producirlo, crearlo, generarlo, moverlo, hacerlo, producirlo, fabricarlo, construirlo, formarlo, arreglarlo, componerlo, aderezarlo, disponerlo, causarlo, ocasionarlo, motivarlo, labrarlo, practicarlo, realizarlo, desempleñarlo, ejecutarlo, importarlo, convenirlo, plantarlo, aumentarlo…

Y lo opuesto todo esto es nada.